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CHÁO GÀ – Sopa vietnamita de arroz con pollo

Hoy te voy a proponer una típica sopa vietnamita de arroz conocida como cháo gà.

Es una sopa reconfortante y, a la vez, ligera. Apetece en cuanto refresca un poquito, aunque la puedes tomar en cualquier momento, tal y como hacen los vietnamitas, que a pesar de su clima tropical, cálido y húmedo no dicen nunca que no a un buen desayuno o almuerzo compuesto por un bol de sopa de arroz.

Las variantes son muchas, puesto que las puedes encontrar de pollo, de costilla de cerdo, de almejas e incluso de caracol de mar; aromatizadas con setas shiitake, con cebollino, cilantro… en fin, que puedes convertir tu sopa de arroz en una receta tan exótica como quieras. No obstante, la receta de arroz que te muestro hoy es de las más sencillas, pues es la que cocino con más cariño.

Te puede apetecer comer sopa de arroz estando fresco como una rosa, pero te aseguro que cada vez que hay alguien enfermo en casa, o te levantas con fiebre y no quieres otra cosa más que volver a la cama, taparte con la manta hasta los ojos y pasar la gripe en posición horizontal, preparamos esta receta a modo de poción mágica de Astérix. A mí me gusta pensar que tiene propiedades curativas; no sé si la sopa calentita en el estómago es mano de santo o si el calor de la misma te hace sudar hasta que se te pasa la fiebre… la cuestión es que en ese estado, es lo que a mí más me apetece y que hasta la fecha, nos ha funcionado muy bien en casa 🙂

En cualquier caso, te animo a que cocines esta sopa de arroz tantas veces como te apetezca, porque no sólo entra perfectamente cuando no estás en óptimo estado, sino porque ¡está muy buena!

¡Manos a la obra!

 

Ingredientes

Para el caldo
2 litros de agua
Media gallina y 2 carcasas de pollo
1 puerro
5 g de jengibre
2 cucharadas de salsa de pescado nuoc mam (se puede sustituir por 1 cucharada de sal)
2 cucharadas de sal
Para la sopa
300 g de arroz glutinoso o arroz thai
Para el topping de la sopa
2 muslos de pollo deshuesado
1 cebolleta tierna
1 pizca de sal
1 pizca de pimienta
1 chorrito de aceite de oliva
Media cucharadita de cúrcuma
Opcional
4 huevos

Instrucciones

1
Pon en remojo el arroz en un bol con abundante agua. Este paso servirá para que la textura de la sopa te quede suave.
2
En una olla, lleva a ebullición los dos litros de agua, la gallina y las carcasas bien limpias. Retira toda la espuma que se genere. Añade entonces el jengibre cortado en láminas, el puerro bien limpio, la salsa nuoc mam y la sal. Deja el caldo cocerse a fuego medio-suave durante unos 40 minutos. Rectifica de sal si es necesario.
3
Cuela el caldo ayudándote con un colador para evitar que queden trocitos. Vierte el contenido en otra olla y ponla al fuego.
4
Lava bien el arroz que dejaste en remojo y escúrrelo bien. Cuando el caldo comience a hervir, añade el arroz y baja el fuego al mínimo. Deja cocer a fuego lento durante unos 40-50 minutos más sin remover, para evitar que se te queme el arroz en el fondo. Ve vigilando la cocción y verás cómo el arroz se va integrando en el caldo y va quedando una mezcla homogénea similar a la del risotto italiano, pero mucho más ligera.
5
Mientras se va haciendo la sopa de arroz, vamos a preparar el topping, que consistirá en un salteado de pollo y cebolleta con cúrcuma. Para ello, trocearemos bien los dos muslos de pollo deshuesados y picaremos la cebolleta (incluyendo las hojas verdes).
6
Pon una sartén amplia o un wok a fuego fuerte y añade el chorrito de aceite. Cuando el aceite esté caliente, añade el pollo y saltea ligeramente hasta que se doren los trocitos. Entonces, añade la cebolleta, remueve unos segundos e incorpora la sal, la pimienta y la cúrcuma. Saltea un poco más para que los aromas se mezclen bien y reserva.
7
Cuando la sopa de arroz, pasados los 40-50 minutos, haya adquirido la consistencia deseada indicada en el paso 4, entonces podemos proceder a emplatar: Reparte en cada bol una buena cantidad de sopa de arroz bien caliente, añade el salteado de pollo y un huevo crudo en cada plato. La idea es que el huevo se cueza con el calor de la sopa, que siempre se sirve muy caliente. Si te produce reparo, siempre puedes escaldarlo e incorporarlo ya ligeramente cocido. Hala ¡A disfrutar!
  1. Responder

    Pues ahora que parece que el invierno ataca de nuevo, apetece mucho 🙂

      • dehanoiabarcelona
      • 24 marzo, 2017

      Es verdad, Martes de cuento! Pefecto para este fin de semana si estás por Barcelona! 😅😉😘😘😘

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